Las técnicas agroforestales se utilizan en regiones de diversas condiciones ecológicas, económicas y sociales, en regiones con suelos fértiles los sistemas agroforestales pueden ser muy productivos y sostenibles, de la misma forma, en zonas de baja fertilidad y con excesos o escasez de humedad de los suelos estas prácticas tienen un alto potencial para mantener y mejorar la productividad.

Hoy en día en muchos sistemas agrícolas tradicionales (incluidos los sistemas ganaderos), tienen árboles intercalados con cultivos y/o pastos; es decir, son sistemas agroforestales, los paisajes agrícolas todavía contienen un alto número de árboles, cumpliendo estos con muchos propósitos como producción (madera, alimento, forraje, leña, postes, materia orgánica, medicina, cosméticos, aceites y resinas entre otras) además de servicios (sombra para cultivos y/o animales, protección como en el caso de cortinas rompevientos, etc.), además, los árboles aumentan la diversidad biológica del agroecosistema creando en sus ramas, en sus raíces y en la hojarasca, hogares para otros organismos.